"Quien apoye, vote o promueva esta ley está en pecado mortal público y no puede ser admitido a la sagrada comunión".
"Quien contribuya a ello está en la herejía y, por tanto, excomulgado".
"La ley impone el aborto como un acto médico, cuando es todo lo contrario. Los médicos curan enfermedades. El embarazo no es una enfermedad, abortar no es curar".
"Con esta reforma legal, se está violando el principio constitucional de la libertad de enseñanza".

¿Sabe lo que dice? ¿En nombre de quién habla?
Lo primero, vaya mi agradecimiento a este Señor, porque por fín consigo excomulgarme. Y es que he iniciado varias veces los duros, largos y dificultosos trámites para poder hacerlo y nunca he tenido éxito y ahora, sencillamente aprobando y votando a favor de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción voluntaria del Embarazo, con la que estoy plenamente de acuerdo, lo consigo.
Pero es que además, no sabe qué dice, puesto que esta Ley reconoce un derecho individual de ciudadanía. Con esta Ley, la izquierda, de nuevo, lo que busca es extender derechos, sobre todo de las mujeres y de los profesionales que ejercen libremente su trabajo, reformar la sociedad y liederar Europa, además así nos homologamos con Europa. Una ley que además, va acompañada, y es fundamental, de una buena educación sexual y reproductiva, porque lo importante es prevenir para lo cual es fundamental la formación. Respecto a la objeción de conciencia, pues sencillamente la entendemos de distinta manera los de izquierdas que los de derechas, como es lógico. Y para aquellos que dicen que es inconstitucional, pues decir que la constitución habla de igualdad para todos (independientemente de la edad).
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